Seminario España Hora Cero

La Fundación Villacisneros ha celebrado en la Casa Club de Madrid, el primero de los seminarios que, englobados en el ciclo “España, hora cero”, tienen como finalidad contribuir a potenciar la reflexión y el pensamiento crítico para promover cambios y mejoras en la sociedad. En este primer encuentro han participado la periodista Victoria Prego, las políticas Cayetana Álvarez de Toledo y Alicia Delibes, el periodista José María Marco, el director académico de la Fundación Gregorio Marañón Eduardo Nolla y el profesor Florentino Portero además del presidente de la Fundación, Iñigo Gómez-Pineda y de los patronos Ana Velasco, Rocío Gómez-Pineda e Iñigo Gómez-Pineda Fagalde.

 

 

El seminario dirigido y moderado por el periodista Hermann Tertsch abordó la delicada situación en la que se encuentra España planteando diagnósticos y posibles soluciones ante los desafíos y las incertidumbres a las que nuestro país debe hacer frente. En su intervención, la primera, Victoria Prego destacó que España está viviendo un momento crítico en el que se han abandonado las convicciones que nos llevaron a dejar atrás un largo disenso y señaló que se está volviendo a implantar un grave enfrentamiento en términos ideológicos, que las nuevas generaciones están siendo absorbidas por la doctrina más antigua de la izquierda, lo que explica la aparición de partidos que en otros países de Europa ni tan siquiera existen. En opinión de Prego, en España se está generando una ultraizquierda muy potente en parte a causa de los errores de la generación anterior que no ha sido capaz de transmitir los valores europeos y de concordia en que se basa nuestra civilización. La educación ha sido propiedad de la izquierda, no ha habido ninguna ley de educación que no fuese de izquierdas y el resultado ha sido catastrófico hasta el extremo de que hoy en día los hijos de la burguesía votan a Podemos, lamentó. Esto es consecuencia de que no hemos levantado la voz cuando debíamos, es nuestra responsabilidad, indicó Prego.. En su opinión Europa será el refugio y cobijo que impedirá que los extremismos prosperen y se asienten.

Por su parte, Cayetana Álvarez de Toledo destacó que la Constitución Española es un enorme éxito colectivo del que debemos sentirnos orgullosos y que es un marco que nos protege frente al auge del populismo y el separatismo. Señaló la coincidencia letal entre la ultraizquierda y el separatismo y denunció que quienes deberían defender el sistema democrático de libertades ante los enemigos que lo quieren destruir, no lo están haciendo como tendrían que hacerlo. Se han aplicado políticas de apaciguamiento, afirmó Álvarez de Toledo, se han hecho graves cesiones estructurales a los nacionalistas a cambio de apoyos puntuales y eso nos han traído a donde hoy estamos. En cuanto al populismo se le ha dejado crecer, nadie se ha enfrentado con argumentos y estrategias hasta el punto de que está a punto de devorarnos. Un ejemplo flagrante de la inacción del Gobierno ante los desafíos del separatismo, indicó Álvarez de Toledo, fue la fecha clave del 9-N, en que el Estado no compareció. También mostró su sorpresa porqué ningún líder político haya recriminado a Podemos su relación con Venezuela y consideró que es imprescindible un rearme democrático y beligerante de la sociedad y de los partidos, la reagrupación de los que defienden los mismos valores y acabar con el apaciguamiento para lograr mantener nuestro régimen de libertades.

En su intervención, Alicia Delibes, que fuera Viceconsejera de Educación, Juventud y Deportes de la Comunidad de Madrid durante ocho años, mostró su preocupación por el estado de la política educativa en España y afirmó que la izquierda no quiere que las nuevas generaciones aprendan, sepan, sean librepensadores. Puso el ejemplo de un libro “Los desheredados” que ahonda en el odio que sienten los franceses musulmanes, nacidos en Europa, hacia Occidente. Delibes reflexionó acerca de porqué se ha producido esa situación desde dentro, en personas criadas en nuestra propia cultura.

Eduardo Nolla quiso destacar un aspecto positivo detallando que los españoles somos muy negativos respecto a como nos vemos en relación a como nos ven desde otros países y puso en valor la altísima cualificación y prestigio de las empresas y multinacionales españolas que cuentan con extraordinarios talentos trabajando en ellas. Nolla se preguntó si realmente ha terminado la transición y denunció el engaño constante al que los nacionalistas han sometido durante años a quienes se dejaban engañar. Han hecho políticas camufladas extraordinariamente dañinas para la Nación, afirmó. También puso el foco en la necesidad de reformar el sistema educativo, ver menos televisión y leer mucho más. Todos nos damos cuenta de que el sistema está fallando, afirmó, y por eso los cambios son imprescindibles, indicó.

Iñigo Gómez-Pineda Fagalde se sumó a la constatación general de que la educación está fallando y mostró su preocupación porque se pueda alcanzar una solución a medio plazo, reclamó una mayor unidad entre la sociedad y la universidad y también una mayor fortaleza de la sociedad civil. En su opinión existe un vacío en este ámbito ya que muchas personas querrían involucrarse más activamente en asuntos públicos sin necesidad de tener que incorporarse a la política. Asimismo destacó la ausencia de referentes morales en la sociedad al margen del deporte, gente, en su opinión, a la que uno pueda admirar por lo que dice o hace y mencionó a Ana María Vidal-Abarca como uno de los referentes de la Fundación Villacisneros.

José María Marco englobó los problemas de España en una crisis mundial y en un entorno en el que todo está cambiando. Puso sobre la mesa el problema religioso en una Europa laica así como la globalización que desconcierta a muchos. Mencionó la crisis existencial de países como Francia, Alemania o Reino Unido y EE.UU y consideró que las élites de esos países han traicionado a la gente. En opinión de Marco, en el caso español lo que ha fallado ha sido el intento de hacer una democracia sin Nación. Es imposible construir un discurso integrador si no hay Nación, manifestó, al tiempo que constató que los nacionalistas ya se han ido, ya no están. Marco considera imprescindible enarbolar con claridad la cuestión nacional, que es además lo que reclama la sociedad y no se le está dando y cree que existe una demanda clarísima y lógica de los españoles de tener un marco estable de Nación. También advirtió del gran relato mítico que se está lanzando sobre la República y de cómo se desprecia y manipula la realidad histórica de España.

Florentino Portero mostró su coincidencia en que vivimos una etapa de grave crisis que afecta a una parte de Occidente, en especial Europa, EE.UU y Canadá y resaltó que se está produciendo una gran ansiedad por las incertidumbres que generan los cambios en la identidad, la cultura, la situación y proyección de las clases medias lo que está provocando una rebelión contra la política y el cuestionamiento del modelo institucional. En cuanto a España, Portero considera que estamos viviendo una crisis de valores e institucional en la que se cuestiona todo, incluida la Constitución y en la que ni siquiera hay consenso en cuanto a que somos una Nación, algo que es el elemento clave y vertebrador de cualquier país. Puso de relieve la politización que vive la justicia y la corrupción estructural que supone la financiación sistemática de los partidos a través de la corrupción y la pérdida del vínculo con el electorado de los dos partidos hasta ahora dominantes en la política española. En su opinión, el Estado de Bienestar no va a durar mucho y el sistema no puede excluir a los jóvenes como lo está haciendo porque las consecuencias de todo ello son la deslegitimación de la cultura política heredada, el divorcio con la juventud y la radicalización política. Hace falta una regeneración democrática, aboga Portero, el actual “despotismo ilustrado” hace que los partidos degeneren en sindicatos, es necesario superar la mediocridad, la degeneración y el relativismo, concluyó.

Iñigo Gómez-Pineda se preguntó por qué España está regida por mediocres en lugar de por gente valiosa cuando hay tantas personas extraordinariamente capacitadas en nuestro país y resaltó la dejación generalizada de funciones y responsabilidades en la clase política. En cuanto al problema de la educación y del grave déficit de cultura, formación y conocimiento de la historia de España señaló que efectivamente la educación es esencial en cualquier sociedad, que existen unas carencias que claramente perjudican a la visión común, al proyecto colectivo de Nación pero que hay ciertos valores que se aprenden en casa como la honradez, la integridad, el esfuerzo y otros que provienen del ejemplo, de esos referentes cada vez más difíciles de encontrar.

En el coloquio posterior, tanto Ana Velasco como Cayetana Álvarez de Toledo señalaron la importancia de la autenticidad en los liderazgos políticos, la necesidad de transmitir mensajes sinceros, de que los hechos se correspondan con las promesas o los programas políticos y adujeron que el artificio, el engaño y el juego sucio han hecho que la sociedad pierda la confianza en sus representantes.

CONCLUSIONES

Las conclusiones del seminario se pueden resumir en que los principales problemas que afronta España son la crisis internacional derivada de la globalización y de la pérdida de referentes, la crisis interna causada por la pérdida de identidad y el debilitamiento extremo de la Nación a causa de la fortaleza de los separatismos y de la inacción del Estado ante sus desafíos, la falta de liderazgos claros en defensa de valores democrático-liberales, la deficiente educación por el secuestro durante décadas de los separatistas y de la izquierda de los planes educativos, y el auge de un populismo radical sostenido por los medios de comunicación.