Carlos Urquijo, director del Proyecto Dignidad

El pasado nueve de Marzo celebramos en la sede de la Fundación Villacisneros el segundo encuentro del ciclo “Los mitos del nacionalismo: Verdades y mentiras”. En esta ocasión se abordó el mito de su lucha por la libertad con la participación de Rogelio Alonso, catedrático de ciencia política de la Universidad Rey Juan Carlos y Santiago González, periodista.

Carlos Urquijo, moderador del debate y director del proyecto Dignidad de nuestra Fundación, hizo un breve repaso en el que acreditó cómo el PNV se ha caracterizado a lo largo de su historia por oponerse a cualquiera de las medidas puestas en marcha desde el Estado de Derecho para garantizar la libertad y derrotar al terrorismo. Desde la falacia de haber sido los primeros en convocar una marcha contra ETA en 1978, desmentido por el entonces miembro del EBB Iñaki Anasagasti, hasta su pacto con ETA en Estella en 1998, pasando por su oposición a todas las reformas legales puestas en marcha por los Gobierno del PP para acabar con el terrorismo, desde la ley de partidos hasta la reforma del Código Penal para el cumplimiento íntegro de penas para los delitos de terrorismo.

Rogelio Alonso, autor del libro “La derrota del vencedor” en el que cuestiona la derrota política de ETA, explicó las razones por las que el PNV, tras cuarenta años en el poder, ha construido un régimen que se ha encargado de ocupar  la sociedad civil anulando cualquier capacidad de respuesta al mismo. Destacó que además lo ha hecho con la colaboración del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero que, desactivando cualquier respuesta cívica al  terror como “Basta ya” o el “Foro de Ermua”, negoció políticamente el regreso de ETA a las instituciones así como la construcción de un falso relato sobre los cincuenta años de terrorismo.

Alonso, al igual que González, a pesar del panorama tan oscuro que nos espera en esta materia, animó a los presentes en la charla a no rendirse y actuar públicamente, cada uno en su ámbito, para evitar que el nacionalismo continúe invalidando cualquier tipo de oposición a su proyecto.

Santiago González, utilizó de nuevo uno de sus demoledores recursos habituales, la memoria y la hemeroteca, para desmentir la supuesta vanguardia ocupada por el PNV en favor de la libertad haciendo un repaso histórico de su trayectoria. No solo recordó sus dudas iniciales al comienzo de la guerra civil sobre por qué bando optar, sino que leyó algunos pasajes de una respuesta remitida por el PNV en 1942 a la pregunta realizada por las autoridades del régimen nazi sobre su hipotética victoria. En esta carta se  contenían afirmaciones textuales como las siguientes : “Creemos en el talento político del Führer” o “El problema vasco está íntimamente ligado al problema racial alemán”. Igualmente recordó la pasividad del nacionalismo durante el régimen Franquista, no siendo hasta el año 2000 cuando decidió presentar distintas iniciativas en las instituciones vascas para condenar la dictadura.