¿Qué es una nación? ¿Cómo se construye la identidad de una nación? Somos conscientes de que con ambas preguntas probablemente hayamos puesto en guardia al lector. En los tiempos que corren hablar de nación es hablar de un concepto cuyas connotaciones políticas, sociales, ideológicas, históricas y culturales van más allá del mero ejercicio didáctico de definirlo. Las constantes alusiones a la “nación” en la escena política han provocado que, por desgracia, el significado del vocablo se desvirtúe, vacío que algunos intentan rellenar, interesadamente, con sus propios dogmas. Así, el debate académico ha dado paso a la polémica política, en la que la nación es utilizada como arma arrojadiza, a modo de instrumento para propugnar posiciones ideológicas o intereses de poder. Algunos alimentan la controversia con el expeditivo método de inventarse nuevas naciones, a la vez que cuestionan la esencia misma de la nación española.

Ahora bien, ¿cuándo aparece la nación española? Algunos defenderán que su nacimiento se remonta a tiempos inmemoriales, otros lo datarán en 1469, cuando contraen matrimonio los Reyes Católicos, o en 1648, 1715 o 1812. No faltarán quienes directamente nieguen que exista la propia nación española. Si los problemas aparejados a la propia definición del concepto dificultan precisar su origen, fijar una fecha concreta tiene más de simbólico que de real. Es grotesco pensar que un buen año los españoles nos despertamos sintiéndonos una nación, como sería descabellado pensar que la Revolución Francesa fue un movimiento espontáneo originado en la primavera de 1789. La construcción de una nación es un proceso lento y complejo.

El profesor Enrique Orduña Rebollo indaga en su obra La nación española. Jalones históricos los orígenes, el desarrollo y la actualidad de nuestra nación. Publicado en 2011, pocos trabajos son tan necesarios hoy. Mediante un estudio riguroso de las fuentes y un enfoque objetivo, Orduña analiza la idea que se ha tenido de España en diferentes momentos de su pasado. El autor no expone solo sucesos o acontecimientos determinados, sino que acude a los textos legales, la literatura o las crónicas para comprender cómo se fue configurando nuestra nación. Con palabras de Santiago Muñoz Machado (elegido recientemente presidente de la Real Academia Española) en el prólogo del libro: “La suya es una Historia hecha con la intención de recordar que España es una nación consolidada desde hace siglos, cuya realidad es absolutamente incuestionable e incomparable con la de cualquiera de los territorios comprendidos en la misma”.