Y Navarra se salvó.

Tras la batalla de Noain, Navarra se incorporaría definitivamente a la corona de Castilla evitando ser anexionada por el Reino de Francia (1521).

A principios de siglo, España y Francia luchaban por el control de Europa.

Navarra, tierra neutral era codiciada por ambos y se encontraba en un periodo convulso y de guerra civil entre Agramonteses y Beaumonteses por temas sucesorios.

Viendo que Navarra se acercaba mucho a las posiciones francesas, Fernando el Católico decide pasar a la ofensiva apoyando a uno de los bandos en 1512. Seguirán años tensos hasta que en 1521 los Franceses de Louis Xll y Henry ll entran en Navarra y la conquistan, llegando hasta asediar Logroño. Carlos I levantaría un numeroso ejército con amplia participación de guipuzcoanos, vizcaínos y alaveses que derrotaron a las fuerzas de Henry II en Noain, donde se levanta un monumento en su recuerdo. Caída Pamplona, todo el Reino cayó fácilmente.

Sin embargo, la Navarra Baja (al norte de los Pirineos) fue absorbida por el Reino francés por su dificultad en defenderla.

Integrada a la Corona de Castilla, se produjo un importante desarrollo de las instituciones Navarras, creándose la Diputación y el Consejo de Navarra.

Las Cortes de Navarra tendrían una influencia importante dentro de la Corona.

Foto: David Gonzalez