La complicada sucesión dinástica en España.

Las tropas de Felipe V logran recuperar el Castillo de Montjuic y entrar en Barcelona, finalizando así la Guerra de Sucesión Española (1714).

Muerto Carlos II sin descendencia, éste deja el trono a Felipe V, nieto de Luis XIV y apoyado por Francia. Temiendo el poder que podía lograr Francia, el Archiduque Carlos, apoyado por el resto de las potencias europeas se erige en pretendiente al trono.

Se produjo entonces una guerra de sucesión española. Barcelona sufrió especialmente por ser bombardeada primero por los partidarios de Carlos y luego por las tropas de Felipe V.

El conflicto acabó con la firma de la Paz de Utrecht y un poco más tarde con la caída de Barcelona ante las tropas de Felipe V, compuestas por españoles de todas las regiones: Castilla, Aragón y la propia Cataluña.

Con la idea de garantizar la unidad administrativa española, Felipe V aumentó el centralismo, pero a cambio Aragón y Cataluña obtuvieron grandes privilegios con el proteccionismo y la posibilidad de comercio con las Américas al que antes estaban vetados. Estos hechos favorecieron el rápido crecimiento de Barcelona como ciudad y puerto comercial, y en general de toda Cataluña.

Foto Javier Gonzalez