El martes 30 de octubre,  la Fundación Villacisneros celebró una nueva edición de los Foros de Pensamiento que, bajo la dirección del periodista Hermann Tertsch, organiza periódicamente. En el marco de la Casa Club de Madrid, acudieron a debatir en un intenso coloquio sobre “El recorte de la libertad en España” la Catedrática de Ciencia Política, Edurne Uriarte, el diputado y portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta y el periodista de Libertad Digital, Carmelo Jordá.

En la introducción del debate, Hermann Tertsch describió situaciones que se están viviendo hoy en día en España tales como las bandas de “CDRs” que llevan a cabo piquetes violentos con el apoyo de los mozos de escuadra, la vulneración sistemática del derecho al uso de la lengua española en todo el territorio nacional o las amenazas, intimidaciones y desprecios a los periodistas no afines a la ideología imperante.

Ahondando en esta realidad, Juan Carlos Girauta denunció que en Cataluña ha habido un golpe de Estado y que se vive en un régimen de cleptocracia y encanallamiento en el que se estigmatiza y persigue a los no nacionalistas. Con respecto al papel de los medios de comunicación, afirmó que la prensa de izquierdas no es crítica con los gobiernos de izquierdas mientras que la de derechas sí que lo es. Y puso el ejemplo de las columnas de opinión en ABC que eran muy críticas con el Gobierno del PP. Girauta afirmó que “sin matices no hay libertad” y reivindicó el proyecto de Ciudadanos que pretende que todo el mundo gane sin identificarse por contraste con el otro.

Para Edurne Uriarte es la izquierda la que impone su interpretación de la libertad y sus límites. Se lamentó de la hegemonía izquierdista en la inmensa mayoría de los medios y rechazó la manipulación constante del lenguaje que realiza para manipular la realidad. “Nos hablan constantemente del ultraderechista Bolsonaro pero nadie llama ultraizquierdista a Podemos”, constató.  Uriarte mostró su preocupación por que la ultraizquierda española tiene hoy más peso que nunca en el Gobierno y en las instituciones, es un apoyo fundamental de los separatistas, tanto en Cataluña como en el País Vasco  y además está socialmente aceptada.

Tanto Edurne Uriarte como Hermann Tertsch advirtieron de que uno de los recortes fundamentales a la libertad de expresión que amenaza a la sociedad española es el proyecto de modificación del Código Penal para eliminar las injurias al Rey, los ultrajes a la bandera, la ofensa a los sentimientos religiosos o el enaltecimiento del terrorismo y en cambio se quiere introducir la apología del franquismo. En este sentido, Uriarte denunció que esto no solo ocurre en España sino que el propio Parlamento Europeo ha aprobado una resolución para que se ilegalicen asociaciones o fundaciones que justifiquen el nacismo o el fascismo pero no a las que ensalcen el comunismo.

Carmelo Jordá se mostró de acuerdo con estos planteamientos y puso diversos ejemplos de ataques a la libertad de expresión como las amenazas a los niños de un Instituto de Mallorca que pretendían lucir las camisetas de la selección española de futbol y que fueron espiados en sus grupos de whastapp privados. Jordá manifestó su preocupación por la persecución a la que se pretende someter a la Iglesia, a la forma de vivir y de movernos de los ciudadanos, refiriéndose a las prohibiciones para circular por las ciudades y por el rechazo que percibe de la izquierda hacia todo lo que “huela” a prosperidad o a empresa privada al igual que los ataques a la propiedad privada que ya no está garantizada.  En cuanto a los medios de comunicación, consideró que todos los que dependen de las concesiones públicas están controlados por el poder.

“La libertad es débil. No podemos dar por garantizado lo que no lo está”, señaló Jordá. “Libertad y España son sinónimos”, concluyó.

A pesar del preocupante retrato de la situación, los cuatro participantes en la mesa coincidieron en mostrar su optimismo porque la sociedad española está despertando de su letargo y se está movilizando. El peligro de ruptura de España fue tan real e inminente que los españoles salieron a la calle a defender a su Nación. El patriotismo activo es hoy una necesidad para salvaguardar nuestra convivencia. Y con respecto a la prevalencia de la izquierda, según las encuestas, y a pesar de la manipulación mediática, más de un 47 por ciento de los españoles se plantea votar a partidos del ámbito del centro-derecha.

Por eso los ponentes creen que, a pesar de los planes del separatismo, los cómplices del terrorismo o el populismo que se coordinan en contra de España y de las libertades, los españoles sabrán defender el marco de convivencia y de libertad que nos ampara a todos y que no es otro que el Estado de Derecho democrático que es España.