Bajo el título ‘España después de las elecciones’, ha tenido lugar un coloquio en el que han participado José Francisco Serrano, periodista y profesor de la Universidad CEU San Pablo; Ignacio Camacho, periodista, columnista de ABC y escritor; y Francisco Rosell, director del diario EL MUNDO. El acto está enmarcado dentro del ciclo ‘La alternativa al Frente Popular: un debate cultural’, una serie de encuentros organizados por la Fundación Villacisneros, la Fundación Valores y Sociedad y la Fundación Universitaria San Pablo CEU, los cuales se vienen celebrando desde principios de año en el Auditorio Mutua Madrileña.

En esta ocasión, la presentación ha corrido a cargo de María San Gil, vicepresidenta de la Fundación Villacisneros, que ha reseñado “el acierto en el diagnóstico que supuso a principios de 2019 el título del ciclo elegido sobre la alternativa al Frente Popular”. “Estamos a un paso de que ese Frente Popular se convierta en una realidad, fruto del proceso de negociación que hace años inició con ETA el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero”, ha apuntado San Gil. Asimismo, ha querido destacar que ese Frente Popular ya existe en los Gobiernos de Valencia o Navarra, muy similares a lo que supondrá un Gobierno formado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. La vicepresidenta de la Fundación Villacisneros ha evidenciado que “la realidad es tozuda y, por eso, nos viene un Frente Popular compuesto por socialistas, comunistas, independentistas y bilduetarras”. “El año que viene haremos todo lo posible para consolidar una alternativa a ese Frente Popular”, ha concluido San Gil.

Tras esta breve presentación, José Francisco Serrano ha comenzado su intervención diferenciando los conceptos de “voluntad de verdad” y “voluntad de poder”. Según el profesor Serrano, “se vislumbra una voluntad de tomar el poder acompañada de revanchismo histórico, revisión y vaciamiento de la Constitución y sustitución ideológica”.

Las ideologías se presentan como los nuevos mitos del presente y, gracias a la narrativa impulsada desde la izquierda, estamos pasando de la razón -democracia, diálogo- a las ideologías”, ha dicho José Francisco Serrano. En referencia a Pedro Sánchez, Serrano ha mostrado sus dudas sobre si el líder socialista es un Presidente constituyente: “Nos gobernará una anomalía y una patología política de carácter histórico. Para un ciudadano no hay nada más desalentador que un poder arbitrario”. Por último, José Francisco Serrano ha señalado la necesidad de un pacto constitucionalista, “hecho que no sería del todo suficiente”. “Hay que dar respuesta al actual cansancio existencial de nuestra civilización occidental con ejemplaridad y con trabajo en el orden prepolítico”, concluía Serrano.

Para el periodista y escritor Ignacio Camacho, “estas últimas elecciones han sido la consecuencia del estrés electoral, una mezcla entre cansancio, hartazgo y cierta irresponsabilidad colectiva”. Para el columnista de ABC, “los resultados de las pasadas elecciones dejan un panorama que podríamos llamar ‘deconstituyente’, es decir, la ruptura con el consenso de 1978. Hay ciertos actores políticos con voluntad de establecer una nueva Constitución”. En estos momentos, según ha apuntado Camacho, hay “un tercio del Congreso formado por partidos que cuestionan las cuatro patas fundamentales de la Constitución: la soberanía nacional, la actual forma del Estado (monarquía), la primacía de los derechos individuales sobre los colectivos y el Estado de las Autonomías”. Según el periodista sevillano, si finalmente se forma el Gobierno PSOE-Podemos, “la cuestión territorial va a ser sometida a una fuerte presión”. Para Ignacio Camacho, que reconoce su pesimismo ante lo más deseable, ha reseñado que “la alternativa a este posible Gobierno de izquierdas sería un pacto constitucionalista para dejar a los partidos de los extremos como referencias de la oposición”. Ante el previsible “consorcio confederal”, el periodista y escritor ha asegurado con cierto pesar que “la única esperanza es que los independentistas voten no a Pedro Sánchez”, tal y como decía estos días el exdirigente socialista Alfonso Guerra. Para finalizar, el columnista ha alertado sobre la importancia de las mayorías “ideológicas” que se puedan formar en el Tribunal Constitucional y en el Consejo General del Poder Judicial.

Por su parte, Francisco Rosell ha destacado que “la Constitución se ha vaciado en los últimos años por dos motivos principales: las cesiones del PSOE y el PP al nacionalismo y las sucesivas sentencias del Tribunal Constitucional”. Para el director de EL MUNDO, “el Pacto del Tinell supuso el inicio de todo el proceso que estamos viviendo hoy: un cordón sanitario para inhabilitar al PP y deslegitimarle como opción de gobierno”. Este hecho, continuaba Rosell, “vino acompañado de otro suceso terrible: el pacto de Carod Rovira con ETA. A esto habría que sumarle la llegada de Rodríguez Zapatero al Gobierno, que es cuando el PSOE deja de ser un partido constitucionalista”. Para Francisco Rosell, resulta preocupante que “el procés se haya trasladado desde Cataluña al resto de España”. Por eso, los derrotados Sánchez e Iglesias solo podrían formar el ‘Gobierno del insomnio’ con el apoyo de los independentistas”, puntualizaba el periodista. El director de EL MUNDO ha querido dejar claro que su periódico defiende abiertamente la gran coalición PSOE, PP y C’s: “lamentablemente, esto no va a ocurrir”, ha manifestado con preocupación.

Rosell ha reseñado que “no parece que haya nadie que pueda liderar este momento tan delicado; por ello, debemos estar preparados para contemplar ‘un club de estadistas muertos«. Para finalizar, el periodista manchego ha querido llamar la atención de los presentes con una afirmación: “no pensemos que estas cosas aquí no pueden ocurrir, porque al final sí pueden suceder”. Como posible solución a los problemas de España, Rosell ha señalado un hecho que ve ciertamente improbable que se produzca: “la necesidad de que la izquierda vuelva a ser un movimiento político nacional”.