VI del ciclo “El necesario fortalecimiento de España” organizado por las fundaciones Villacisneros y Valores y Sociedad

El pasado lunes 26 de junio tuvo lugar la mesa redonda “El fortalecimiento de la democracia y del Estado de Derecho”, sexta sesión del ciclo de conferencias y mesas redondas “El necesario fortalecimiento de España” que organizan conjuntamente la Fundación Villacisneros y la Fundación Valores y Sociedad. En esta ocasión han participado la periodista e historiadora Cayetana Álvarez de Toledo, el político y letrado de las cortes generales, Ignacio Astarloa, la catedrática de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona, Teresa Freixes y el político y exvicepresidente del Parlamento Europeo Alejo Vidal-Quadras, que, moderados por el exministro Ignacio Camuñas, analizaron cuestiones clave de la política española como si es preciso o no reformar la Constitución.

Ignacio Camuñas dio inicio a la jornada haciendo mención al cuadragésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas que se celebraron en un entorno de ilusión y esperanza con el fuerte liderazgo del Rey y del Gobierno reformista de entonces. El exministro de UCD destacó que en aquel momento histórico existía un proyecto compartido entre la sociedad y la clase política y lo que se pretendía era terminar con los rescoldos de la guerra civil y promover la concordia entre los españoles, algo que cuarenta años después está en peligro ya que la democracia es de baja calidad y nos encontramos en un Estado partitocrático y con una grave crisis del Estado de Derecho, que comenzó en 1985 cuando los partidos políticos neutralizaron la independencia del Poder Judicial. Ignacio Camuñas considera letal la pervivencia de la Ley de Memoria Histórica al igual que el desafío que se está planteando desde las instituciones de Cataluña a la unidad de la Nación y al que es imprescindible hacer frente.

Cuando se incumple la ley, la solución no es cambiarla sino hacer que se cumpla

En su intervención, Ignacio Astarloa destacó que España no solo ha padecido una crisis económica sino que también ha sido política y de valores. Lamentó que las reformas que necesitamos no se hicieran cuando había mayoría absoluta para llevarlas a cabo ya que actualmente no es posible. En su opinión, en los últimos años la desafección social hacia la democracia se ha multiplicado y se ha agudizado el espíritu crítico hacia las instituciones debido a factores como la corrupción, la falta de liderazgo, la laxitud en los controles, los procedimientos y funcionamiento de las instituciones o su instrumentalización. Todo ello ha provocado que el 85 por ciento de los españoles consideren que la situación política que vivimos es mala y que solo confíen un 3,5 por ciento en la labor que desarrolla el Parlamento, señaló. Afirmó también que el escenario político ha cambiado sustancialmente como consecuencia del desencanto con los partidos tradicionales y que en la sociedad del siglo XXI es muy difícil legislar debido a que la democracia se ha vuelto muy exigente y responsabiliza de todo lo que ocurre en la sociedad a quienes toman las decisiones públicas. Por ello cree que la probidad, la honestidad, la seriedad y el rigor son imprescindibles, además de que es necesario contar con los especialistas en cada materia para elaborar buenas normas.

Astarloa advirtió sobre los populismos, que ofrecen soluciones simples a problemas complejos y cuestionan la democracia representativa planteando escenarios de amigos contra enemigos y tratando de destruir las sociedades abiertas y liberales. “El populismo es esencialmente autoritario” –manifestó- “para neutralizarlo es necesario reformar las instituciones y adaptarlas a las necesidades reales de la sociedad”. Respecto a la Constitución su reflexión fue que es esencialmente válida y que el problema radica en que “cuando se incumple la ley, la solución no es cambiarla sino hacer que se cumpla y que cuando no se cumple haya consecuencias”.

La “democracia”, entendida como derecho a decidir, no está por encima de la Ley

La catedrática Teresa Freixes señaló que se suele decir que Cataluña tiene un problema con España, lo que no es cierto ya que el verdadero problema se encuentra entre los propios catalanes que siempre han padecido el nacionalismo y ha sido precisamente ese nacionalismo –denunció- el que ha llevado a Cataluña a periodos de intensa inestabilidad al abandonar la razón y entregarse a la “rauxa”, “etapas que siempre han terminado muy mal”, precisó.

Freixes consideró gravísimo que se confronte la Ley con la democracia y que se imbuya en los jóvenes el concepto de que la “democracia”, entendida como el derecho a decidir, está por encima de la Ley. Asimismo, señaló que los nacionalistas siempre se apropian del concepto de Cataluña y hablan en su nombre, cuando realmente Cataluña es una comunidad diversa y mestiza. “Se pretende homogeneizarla falsificando la realidad, tergiversando la historia, ocultando la verdad, inventando falsos derechos y sin explicar a los jóvenes cómo funcionan las instituciones españolas”, denunció Teresa Freixes a la vez que recordó que el problema generado por la apropiación de la educación por parte de los nacionalistas no es inocente sino que proviene de un plan perfectamente trazado y llevado a término de forma inexorable utilizando la lengua como elemento de cohesión y presionando al profesorado para que se plegase a las consignas políticas. “Esa es la causa de que el independentismo esté cada vez más asentado entre la juventud”, remarcó.

Freixes también advirtió sobre el control de los medios de comunicación y recordó el editorial conjunto que escribieron todos los diarios catalanes con motivo de la sentencia sobre el Estatuto del Tribunal Constitucional. En cuanto a la reforma de la Constitución, Teresa Freixes la considera necesaria y afirmó que se debe abordar de una forma meditada y rigurosa. Puso el ejemplo de Constituciones similares a la española como la belga, que se han reformado en numerosas ocasiones lo que demuestra que el procedimiento no es un problema. “Es imprescindible que reforcemos las normas para fortalecer el Estado de Derecho y que no tengamos miedo a aplicar con toda normalidad nuestras leyes como el Código Penal o las Leyes que emanan del Tribunal Constitucional y por supuesto la Constitución”. Por último, resaltó que es fundamental trabajar desde las instituciones para que prevalezca el relato verdadero y apoyar a los catalanes no independentistas “que somos mayoría pero no tenemos voz”.

El verdadero anticatalanismo es el que sufren los catalanes no nacionalistas que están abandonados por el Estado

Cayetana Álvarez de Toledo destacó que es imprescindible fomentar una sociedad civil fuerte y concienciada de lo que pasa en España. En su opinión la Constitución es “la paz civil española” y consideró que el problema de España no es el sistema, ni las leyes, sino los liderazgos porque “la responsabilidad individual de quienes toman las decisiones es clave en el devenir de los acontecimientos”. Álvarez de Toledo puso como modelos de comportamiento político las trayectorias coherentes y valientes de Jaime Mayor Oreja y María San Gil, presentes en el acto, y manifestó su convencimiento de que en política “lo moral es lo eficaz” mientras que el abandono de los principios debilita a las organizaciones y por ende a la sociedad. “El problema no es lo que hacen los malos sino lo que hacemos los buenos y los buenos no hacemos lo que debemos. Los gobernantes tienen miedo de aplicar la ley”.

Álvarez de Toledo afirmó que separatismo y democracia son antónimos y denunció que en el nacionalismo existe un sustrato de xenofobia y desprecio al resto de España, al igual que ocurre en el resto de separatismos como el Brexit con respecto a Europa. Lo más grave, en su opinión, es “la empanada mental” del Gobierno que dice que no va a aplicar el artículo 155 de la Constitución y que va a responder con “prudencia, inteligencia y proporcionalidad” al golpe de Estado en toda regla que se está produciendo en Cataluña. “El verdadero anticatalanismo es el que sufren los catalanes no nacionalistas que están abandonados por el Estado”, consideró. Álvarez de Toledo mostró su escepticismo ante la mentalidad imperante de que el centro se define en función de la cercanía con los nacionalistas cuando la realidad es que la democracia no tiene ninguna deuda con ellos sino todo lo contrario porque el nacionalismo es profundamente desleal con el Estado y lo ha sido siempre. Por eso el dialogo no sirve y solo se puede neutralizar a los separatistas con la política, actuando y haciendo frente a los desafíos como el del próximo referéndum anunciado para el 1 de octubre, aplicando la ley y pensando en el día de después, en las elecciones en las que se les debe derrotar para lograr un futuro en verdadera convivencia y libertad.

La prosperidad, la paz de los países, depende de su diseño institucional

El último de los intervinientes, Alejo Vidal-Quadras planteó la urgente necesidad de reformar la Constitución por sus inconsistencias, lagunas y errores que han contribuido a la situación en que se encuentra actualmente España. En su opinión la reforma podría ser total o más limitada, con retoques. En el primer caso, si optásemos por un modelo unitario, opina que tendríamos un país mucho mejor estructurado, con separación de poderes, con una sociedad civil pujante y con una prensa independiente. En el segundo de los casos, si se optase por mejorarla, Vidal-Quadras desgranó lo que se debería hacer: suprimir el término “nacionalidades” del artículo dos, garantizar la educación en la lengua nativa en cualquier lugar de España, promover la democracia interna real de los partidos, restringir la capacidad de legislar de la autonomías, convertir el Senado en una cámara auténticamente territorial, garantizar la independencia del Fiscal General del Estado y el nombramiento vitalicio de los magistrados del Tribunal Constitucional, clarificar y delimitar definitivamente las competencias de las autonomías, que en Educación y Sanidad la competencia sea únicamente ejecutiva, controlar los privilegios del cupo vasco, suspender la disposición transitoria IV de la Constitución que abre la puerta a la integración de Navarra en la Comunidad Autónoma Vasca… Sin embargo, Vidal-Quadras lamentó que hoy en día no existe mayoría social ni parlamentaria que respalde estas reformas sino que al contrario, se están fortaleciendo los movimientos que lo que pretenden es acabar con España como Nación y alertó de la deriva del PSOE y su nueva reivindicación de la “plurinacionalidad de España”.

La prosperidad, la paz de los países, depende de su diseño institucional, manifestó, por eso la Constitución española que partió de la premisa básica de que la izquierda y los nacionalistas “no romperían la baraja”, nos hace vulnerables, porque las “concesiones suicidas” solo han servido para exacerbar sus ansias separatistas. Los dos grandes partidos han puesto siempre su interés particular por encima del de la Nación, nunca han cerrado filas frente a los nacionalistas sino que han pactado con ellos debilitando de forma constante al Estado, denunció. También manifestó su desazón ante la pasividad del Gobierno frente al golpe de estado que se está cometiendo en Cataluña y más con el precedente comprobado de que los gobernantes nacionalistas no cumplen las sentencias de los tribunales. “Va a ser inevitable e insoslayable utilizar la fuerza coercitiva del Estado”, sentenció Vidal-Quadras, “no se va a poder evitar, salvo que se les quiera dejar marchar”. Y recordó que la aplicación del artículo 155 no suspende la Autonomía sino a sus representantes. Sin embargo -concluyó con un mensaje esperanzador- “España alberga una sociedad vigorosa y encontrará la forma de superar la enorme adversidad de tener unos gobernantes que no están a su altura”.

Al acto acudieron numerosas personalidades entre las que destacan Esperanza Aguirre, Ana Botella, José María Álvarez del Manzano y los ya citados Jaime Mayor Oreja y María San Gil, junto con el presidente de la Fundación Villacisneros Iñigo Gómez-Pineda.