La Fundación Villacisneros mantiene que es necesario comprometerse con la defensa de los ideales en los que se cree y que es un deber de cada uno de nosotros contribuir a la mejora de la sociedad en la que vivimos y que queremos dejar a las siguientes generaciones.

La Fundación Villacisneros aspira a ser el vehículo a través del cual miles de españoles puedan canalizar su compromiso por construir una sociedad mejor, y es a la vez un homenaje a Alfonso Gómez-Pineda Bellido, quien en su condición de capitán de caballería estuvo deportado en la ciudad de Villa Cisneros que formó parte de la provincia española del Sahara, y es también un homenaje al ejército español y a la loable labor que desempeñó allí.
En el anochecer del 12 de enero de 1976, el coronel Torres, ante los últimos diez militares que restaban en Villa Cisneros arrió solemnemente la última bandera española guardando un minuto de silencio “por los compañeros que en ese territorio rindieron el último servicio a la Patria.” Aquél momento histórico y su significado de entrega y generosidad, se encuentran tras la filosofía de la Fundación Villacisneros, que trata de buscar la unión y el bien común de todos los españoles, sin que se arríe en ningún lugar de nuestra patria la bandera que nos cobija a todos, la única que nos proporciona el marco imprescindible para vivir en paz, libertad y prosperidad.