En el año 1991, Roberto, un buen amigo de Zumarraga desde la adolescencia que vivía entonces también en San Sebastián y con el que solíamos vernos muy a menudo, resultó elegido concejal de ese Ayuntamiento por el PP. Estaba muy ilusionado y recuerdo que me enseñó un reportaje en una revista en la que aparecían los cinco concejales, apoyados en la barandilla del Urumea, y con un titular que decía algo así como que era el grupo municipal más joven, pues ninguno pasaba de los treinta años. Yo le hacía bromas pues él tenía por entonces como 45.

Entrevista María San Gil 2 - Josemari Alemán
Caricatura de Josemari Alemán

En medio de aquel grupo estaba Gregorio Ordóñez, y con él, además de mi amigo, estaban Eugenio Damboriena, Elena Azpíroz y Carmen Nagel. Estuve en varias ocasiones con él en el despacho del grupo en el Ayuntamiento, donde se notaba mucha actividad. Me presentó a alguno de sus compañeros con los que coincidimos y hasta les hice una caricatura colectiva que colgaron agradecidos en una de las paredes. La secretaria era una chica como de unos veinticinco años, morena, alta, guapa, alegre y muy simpática, que se llamaba María. Le comenté a mi amigo que tenían un chollazo de secretaria porque, además de su aspecto y el buen ambiente que daba a aquel despacho, se la veía muy eficiente. Recuerdo que, en una ocasión, coincidí con Roberto y un grupo de amigos suyos tomando unos vinos en un bar de Reyes Católicos al que solíamos ir de vez en cuando. Me presentó a Gregorio Ordóñez, que estaba con su entonces novia, Ana, y estuvimos charlando un rato. Nunca me olvidaré de él, porque era un personaje hiperactivo, muy expresivo, hablador y simpático. Era el líder indiscutible del grupo, trabajando y en momentos de relax.

San Sebastián había estrenado alcalde socialista aquella legislatura del 91. Era un joven Odón Elorza, con muchas ganas, desafiando a los que quemaban autobuses en el Boule: un gesto que los donostiarras agradecieron, porque hasta entonces nadie cuestionaba a aquellos aprendices de terroristas. Lo cierto es que la ciudad salió de una época de aburrimiento y aquella legislatura prometía cambios. A Roberto le cayó el departamento de playas, y le tocó, entre otras cosas, la reforma de la de la Zurriola. Hablábamos mucho de sus gestiones y se le veía muy entregado y feliz. Lo cierto es que el equipo del PP trabajó duro en coalición con el PSOE y el PNV, y parecía que de seguir así iba a barrer en las elecciones del 95, y se hablaba ya de que el próximo alcalde de Donosti sería Goyo Ordóñez.

Entrevista María San Gil 3 - Josemari Alemán
Gregorio Ordóñez con María San Gil entre compañeros

Pero cuatro meses antes, pocos días después de la fiesta de San Sebastián, un terrorista encapuchado le asesinó por la espalda, en el Bar La Cepa de la Parte Vieja, mientras comía con parte de su equipo. En la huida el asesino tropezó y María, que por entonces era ya asistente de Goyo y estaba sentada frente a él, salió en un primer momento corriendo tras el pistolero. Pero la sensatez le iluminó y volvió con su grupo. Aquel atentado me marcó y a los pocos días, me acerqué al Ayuntamiento para entregar a María un dibujo con un texto para que lo hiciese llegar a Ana, su viuda. Fue imposible porque el hall del Ayuntamiento era un hormiguero de personas queriendo hablar con María. Finalmente, tramité mi testimonio a través de Cote, el secretario del grupo. Otros tuvieron la misma idea y al poco tiempo se publicó un libro recopilatorio con diferentes textos y dibujos en su memoria, Gregorio Ordóñez, tal como era. Por esos días, se cumplían 30 años del Jazzaldia y se publicaron dos carteles. Un jurado seleccionó mi propuesta para el oficial y se encargó otro conmemorativo al pintor Andrés Nagel, hermano de la entonces concejala del PP, Carmen Nagel.

Poco a poco María se fue convirtiendo en María San Gil y lo que era una clara promesa se hizo realidad. Tras ser asistenta de Ordóñez ocupó diferentes cargos municipales, más tarde fue diputada en el Parlamento Vasco, y tras las Elecciones Autonómicas de 2005 heredó de Jaime Mayor Oreja el cargo de Presidenta del PP en el País Vasco. En mayo de 2008, tras el XVI Congreso Nacional del PP, por discrepancias con la dirección del partido, abandonó la política. Se comentó que ese gesto se tomó como indisciplina, y sentó muy mal en la dirección del partido: María fue marcada y pasó varios años sin conseguir un trabajo.

Llevábamos tiempo sin coincidir y nos vimos en una cafetería de su barrio. La encontré feliz de haber dejado la política, de haber recuperado la vida familiar, y de haber celebrado las Bodas de Plata, sin escoltas ni precauciones. Saludaba con su habitual simpatía a los vecinos del barrio y la acompañé para saludar a Cote, al que no veía desde el 95, y con el que ella había quedado después. Hablamos de aquel grupo de concejales que con tanta ilusión comenzaron la legislatura del 91 y lo que había sido de cada uno ellos en estos 22 años. Porque ETA no se conformó con asesinar a Ordóñez: todos los demás sufrieron en mayor o menor medida su presión y el desprecio de la Izquierda Abertzale: Carmen Nagel, tras un atentado, se fue a vivir a Logroño y falleció hace unos años. Elena Azpíroz vive y trabaja actualmente en Madrid, igual que Eugenio Damboriena. Roberto Fernández trabajó una temporada en San Sebastián, pero ahora anda por Zaragoza y hace mucho que no sé de él. Ana, la viuda de Gregorio Ordóñez, vive y trabaja en Madrid, con su hijo, que era un niño cuando mataron a su padre. Su hermana Consuelo vive con su madre en Valencia,y como es igual de hiperactiva y luchadora que su hermano dirige Covite a plena potencia. El mismo, o parecido destino han tenido otros políticos constitucionalistas en el País Vasco (desde Gregorio Ordóñez, ETA asesinó a doce del PP, siete del PSOE y dos de UPN), que tras sufrir el más cruel acoso de ETA ahora son víctimas del desprecio y ninguneo de los demás partidos, más preocupados por su supervivencia a las faldas del nacionalismo que por la defensa de los derechos de los no nacionalistas. Resulta insultante el desdén y el descaro con el que tratan los tertulianos de la Izquierda Abertzale a los del PP en las tertulias de Euskal Telebista, acusándoles de ser el partido más odiado por los vascos.

Antes de despedirnos, hicimos unas fotos en un parque cercano. Hacía un día soleado y veraniego, poco común en esta ciudad, para primeros de noviembre, y el paseo de vuelta a casa por la Concha me hizo pensar en lo ingrata y miserable que resulta a veces la política. Y en el País Vasco además, insoportable.

La justicia tiene que aplicarse sin ningún tipo de componenda. El único “consuelo” que queda a las víctimas es la justicia

Valentín Lasarte, que está en libertad, no se acordaba, en la entrevista con Consuelo Ordóñez, de quién disparó, y Txapote fue condenado a treinta años por colaboración en el asesinato de Gregorio Ordóñez, pero aun no se conoce quién fue el autor material. Tú le viste acercarse de frente, aquel 23 de enero de 1995 y pensaste que aquello era una broma macabra. ¿Has superado aquel momento? Supongo que habrás reflexionado mil veces qué puede llevar a una persona a este comportamiento.  Gracias a Dios el tiempo ha sido un magnifico antídoto para superar el dolor lacerante del asesinato de Gregorio, han pasado casi 23 años. Se supera el dolor y la pena inmensa, queda el magnífico recuerdo de Gregorio y un sentimiento de incomprensión ante el asesinato. No me cabe en la cabeza qué puede mover a una persona a coger una pistola y asesinar a otra. No entiendo tanta maldad y tanta frialdad. Nada, nada en el mundo, puede justificar el hacer daño de manera tan despiadada. Por eso creo que la justicia tiene que aplicarse sin ningún tipo de componenda. El único “consuelo” que queda a las víctimas es la justicia.

Txapote fue detenido seis años más tarde en Anglet, mientras comía tranquilamente en un restaurante. Este personaje entró en ETA, por los ochenta, siendo aun un adolescente, y su historial delictivo, solo entre los años 1994/1998, registra la participación o autoría en siete asesinatos (Morcillo, Ordóñez, Múgica, Blanco, Caso, Iruretagoyena y Zamarreño). La red acumula cantidad de videos en los que muestra su nulo arrepentimiento y total desprecio a las víctimas. Carga una mochila repleta de condenas y creo que tardará bastante en conseguir la libertad.  

HB, a pesar de estar en la oposición, tenía mucha fuerza. Sin embargo, nosotros, los concejales del PP, teníamos muy claro que con ellos no íbamos a tener nunca ninguna relación personal

Tras el asesinato, en las Elecciones Municipales de mayo de aquel 1995, los partidos nacionalistas perdieron votos y el PP obtuvo siete concejales (tú entre ellos). ¿Cómo era la vida municipal con HB en la oposición?  Fueron años difíciles, porque HB, a pesar de estar en la oposición, tenía mucha fuerza. Sin embargo, nosotros, los concejales del PP, teníamos muy claro que con ellos no íbamos a tener nunca ninguna relación personal, compartíamos Plenos, Comisiones, y reuniones municipales pero ni un café con ellos, ni siquiera saludarnos por el pasillo. Eran personas que no habían querido condenar el asesinato de nuestro jefe y amigo Gregorio, teníamos que “convivir”con ellos en el Ayuntamiento pero no se merecían ni siquiera una mirada por nuestra parte, ¡¡qué menos!!      

¿Qué ocurrió con aquella María, que había estudiado vocacionalmente Filología Bíblica Trilingüe, para que entrase en la política vasca, en las filas de un partido como el PP que llevaba la diana en la espalda hasta en la hora de dormir? La vida da muchas vueltas (ja,ja). Volví de Salamanca al terminar la carrera y no conseguí encontrar trabajo relacionado con lo que había estudiado (no era fácil, el latín, el griego y el hebreo no tenían mucho público). Así que entré en el Ayuntamiento como secretaria del grupo municipal para sustituir a mi amiga Elena Azpiroz que había pasado a ser concejal. El PP de aquel entonces era un pequeño grupo de personas a las que yo conocía hacía tiempo, colaboraba con ellos en campañas, en actos,… eran amigos. Así que entrar en el Ayuntamiento fue una decisión de lo más normal, es verdad que ser del PP no era habitual pero en el año 91 todavía no era un estigma como sí lo fue años más tarde.

Nunca pusimos tanta ilusión y tantas expectativas como en las elecciones del año 2001, realmente sentimos que, por fin, podíamos vencer al nacionalismo en las urnas

¿Recuerdas los años de Basta Ya? ¿Aquellas chicas guerreras? ¿Aquél abrazo en el Kursaal entre el PP de Jaime Mayor y y el PSOE de Nicolás Redondo? ¿Y cómo a partir de ese momento todo se disolvió en la nada?  Nunca pusimos tanta ilusión y tantas expectativas como en las elecciones del año 2001, realmente sentimos que, por fin, podíamos vencer al nacionalismo en las urnas. Después de años y años de gobierno nacionalista, gobierno que no tomaba una sola medida para proteger a los constitucionalistas de las agresiones y de las amenazas de ETA, creímos que la sociedad había despertado, y que íbamos a recibir un respaldo mayoritario en las urnas. El abrazo entre Nicolás Redondo y Jaime Mayor con Fernando Savater entre los dos fue un momento histórico para quienes queríamos revelarnos ante tanto nacionalismo obligatorio. Pero no se consiguieron los resultados electorales que esperábamos y yo creo que se perdió una oportunidad histórica para el País Vasco.

José Eugenio Azpíroz, Jaime Mayor Oreja, Carlos Iturgaiz, María San Gil, Antonio Basagoiti, Arancha Quiroga, Alfonso Alonso… ¿Para ser presidente del PP en el País Vasco hay que ser muy inteligente, muy osado, muy paciente, muy resignado, tener mano izquierda… o ser un mártir? En mi caso creo que solo fue necesario tener unas convicciones muy claras y muchas ganas de trabajar. Siempre digo que, a pesar de todas las circunstancias adversas, de la existencia de ETA, del dolor y del miedo, fui una mujer afortunada por poder defender públicamente aquello en lo que creía, fue un privilegio ser primero presidenta del PP de Guipúzcoa, desde el año 2000 hasta el 2004, y luego presidenta del PP del País Vasco hasta el 2008.

Para el congreso de Valencia  me ponían cortapisas y dificultades a la hora de plasmar nuestros planteamientos políticos en relación con los nacionalismos

En septiembre de 2008, decides abandonar la política y supongo que tuviste que dar miles de explicaciones. ¿Fue por cansancio, decepción, discrepancias, replanteamiento del plan de vida familiar, necesidad de cambio de vida profesional?  Fueron discrepancias políticas con la cúpula del partido en Madrid. Yo tenía que redactar la ponencia política para el congreso de Valencia y me ponían cortapisas y dificultades a la hora de plasmar nuestros planteamientos políticos en relación con los nacionalismos. Planteamientos que hasta ese momento eran compartidos al cien por cien por todos los dirigentes del PP. Cuando la estrategia se impone a los principios deja de tener sentido estar en política.

Me dio muchísima pena dejar la política activa, pero entendí que por dignidad personal y por respeto a los votantes (valientes votantes del PP del País Vasco) yo no podía seguir al frente del partido para defender algo en lo que no estaba de acuerdo. En buena hora me marché porque el PP ha cambiado tanto que, desde aquellos días hasta hoy, me hubiera tenido que ir un montón de veces.

Fue “una suerte” tener discrepancias políticas con Rajoy, gracias a eso pude volcarme en la vida familiar, en mi hijos, y ese aspecto de mi vida me ha hecho enormemente feliz

¿Has conseguido vivir tranquila, como una ciudadana de a pie, en San Sebastián estos nueve años? He tenido que llevar escolta hasta hace muy pocos meses, durante 20 años podríamos decir que no he podido ser una “ciudadana normal”, pero al margen del tema de la escolta estos nueve años han sido una magnífica cura de desintoxicación después de una vida política tan intensa que me absorbía las 24 horas del día. Cuando dejé la política activa fue fantástico recuperar mi vida particular, la familia y los amigos. Viendo las cosas con perspectiva fue “una suerte” tener discrepancias políticas con Rajoy, gracias a eso pude volcarme en la vida familiar, en mi hijos, y ese aspecto de mi vida me ha hecho enormemente feliz.

Necesitamos hablar de vencedores y vencidos, necesitamos un relato veraz y fiel de lo que ha ocurrido y no esa historia falseada tan conveniente para algunos que nos están trasladando con tanta ponencia, tanto mediador y tanto conflicto

El 20 de octubre de 2011, tres días después de la celebración de la Conferencia Internacional de Paz de San Sebastián, ETA declara “el cese definitivo de su actividad armada”. Un año antes había anunciado “el cese de las acciones armadas ofensivas”, más tarde habla de “un alto el fuego permanente, general y verificable”, “mediación internacional”, “consecuencias del conflicto”…. Seis años más tarde, sigue mareando, distrayendo, confundiendo, sin entregar realmente las armas, sin disolverse… ¿Qué opinas de todo esto? Es cierto que ETA ya no mata (nadie está más contento que yo) pero su brazo político está totalmente legalizado y se le ha permitido seguir con su proyecto político en las Instituciones, lo cual me parece indignante. ETA no ha entregado las armas, no se ha disuelto, los etarras no colaboran con la justicia y hay todavía más de 300 asesinatos sin resolver, eso es lo prioritario, no la mediación, ni hablar de las consecuencias de un conflicto que no fue tal. Yo creo que los partidos políticos deberían ser mucho más firmes y más contundentes en dar respuesta a las víctimas en sus exigencias de Memoria, Dignidad y Justicia y no hacer tanto caso a ex-batasunos, como Jonan Fernandez, hablando de falsas paces y falsas reconciliaciones. Necesitamos hablar de vencedores y vencidos, necesitamos un relato veraz y fiel de lo que ha ocurrido y no esa historia falseada tan conveniente para algunos que nos están trasladando con tanta ponencia, tanto mediador y tanto conflicto.

Que Jonan Fernández sea el “Secretario General de Paz y Convivencia” dice mucho de quienes nos gobiernan y basta para hacerse una idea del contenido moral de esos planes, diseñados con dinero público y cuyo único afán es el de lavar el pasado de todos los nacionalistas falseando la historia

¿Qué opinas de los planes de “paz y reconciliación” del Gobierno Vasco, con Jonan Fernández de guionista? Que Jonan Fernández sea el “Secretario General de Paz y Convivencia” dice mucho de quienes nos gobiernan y basta para hacerse una idea del contenido moral de esos planes, diseñados con dinero público y cuyo único afán es el de lavar el pasado de todos los nacionalistas falseando la historia. Nos cuentan que hubo un conflicto, que hubo dos bandos, que todos ejercieron la violencia, que todos sufrieron mucho… Se trata de edulcorar el pasado para suavizar el presente y lograr un final sin vencedores y vencidos, un empate técnico que acabe en el perdón de los asesinos, de sus cómplices y de sus colaboradores.

Sobre el cumplimiento de las penas por parte de los presos de ETA, el Estado de Derecho aplica la Justicia; la Izquierda Abertzale y los presos hablan de humillación y venganza; los nacionalistas echando arena a todo, y la Iglesia aconseja anteponer los valores cristianos (Misericordia, Perdón…) a las leyes. Sinceramente me parece desolador que los asesinos y sus cómplices no cumplan las penas que les han impuesto los jueces y que nos quieran hacer creer que las reducciones de pena son merecidas porque colaboran con la justicia y ayudan al esclarecimiento de asesinatos, ¡no es verdad! Mal ejemplo estamos dando a las generaciones venideras cuando ven que asesinar a alguien “sale tan barato”. Yo creo en la justicia. El perdón y la misericordia son sentimientos particulares, al igual que la venganza, que por cierto no hemos visto en ninguna de las víctimas del terrorismo, que han tenido siempre un comportamiento ejemplar.

¿Cómo valoras la manera como ha manejado Mariano Rajoy la insurrección catalana? ¿Crees que José María Aznar lo hubiera hecho de otra manera? En política hay que actuar pensando siempre en el largo plazo, el cortoplacismo es lo cómodo y lo fácil, por eso pienso que, si nos situamos más allá del momento puntual de Cataluña, creo que las medidas que ha adoptado el gobierno de Rajoy, y que tanto le ha costado adoptar, no van a servir para terminar con el principal problema que tenemos en España, que es la crisis de la Nación: una gran crisis provocada por la existencia de unos nacionalismos que tiene como único objetivo acabar con la soberanía nacional y la unidad de España. Estoy convencida de que Aznar hubiera actuado con más valentía ante la afrenta y el desafío nacionalista (de hecho lo vimos con el Plan Ibarretxe). 

Más allá de la mínima condena exigible de los atentados pocas, mejor dicho, ninguna medida eficaz política y socialmente adoptó ningún gobierno nacionalista para derrotar y acabar con ETA

En esta época de la posverdad y la posmentira, en la que se cuestiona la historia y los valores democráticos, con el derecho a decidir por pancarta… ¿Qué memoria va a quedar de todos estos años de barbarie?  Si por los partidos nacionalistas fuera, la historia sería muy diferente a la realidad que hemos vivido, no tienen ningún interés en que se cuente la verdad de lo ocurrido durante los últimos 50 años en el País Vasco con la existencia de una banda terrorista que nos tenía aterrorizados y a la que el principal partido del País Vasco, el PNV, nunca quiso plantar cara. Más allá de la mínima condena exigible de los atentados, pocas, mejor dicho ninguna, medida eficaz política y socialmente adoptó ningún gobierno nacionalista para derrotar y acabar con ETA.

Hoy en día trabajo en la Fundación Villacisneros que tiene entre sus objetivos el contribuir a que se escriba un relato fidedigno de lo que hemos vivido, así que no pierdo la esperanza de que en el futuro la historia ponga a cada uno en su sitio.

¿Alguna vez has imaginado qué hubiera sido de María San Gil si, en lugar de en el Ayuntamiento, su primer trabajo hubiera sido en la Universidad, en una editorial o en una productora de televisión? No, la verdad es que como ya he dicho antes, he tenido una vida profesional en la política de la que me siento muy orgullosa, a pesar de tanto dolor y tanto sufrimiento. He sido muy afortunada, y no sé si otra vida profesional me hubiera dado la posibilidad de conocer a tanta gente estupenda, de la que tanto he aprendido.