Ayer, nuevamente, un millón de catalanes salieron a las calles de Barcelona a defender su Nación, a reivindicar ante los independentistas que nadie puede arrebatarles la soberanía de la que todos los españoles somos depositarios. Fue un grito unánime de un millón de gargantas que no quieren que les roben la identidad ni el futuro. Todos unidos frente a una agresión intolerable que los poderes públicos tienen la obligación de depurar hasta el final. España es la patria común e indivisible de todos los españoles y así lo seguirá siendo porque somos muchísimos los que la vamos a proteger y garantizar para que siga siendo el marco que garantiza nuestra libertad, prosperidad y convivencia en paz.