Otra noticia que no ocupará portadas: anteayer, día 7 de Febrero, en el Palacio de Linares, sede de la Casa de América, La Fundación Villacisneros entregaba los premios correspondientes a su tercera edición que, por decisión de su patronato rector, recaía en las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y Guardia Civil.

Hasta ahí muchos de Vds. dirán:  -Bueno, está bien, tratándose de  instituciones de ámbito estatal que tienen como denominador común el servicio a los ciudadanos y son garantía del ejercicio de sus libertades. – A lo que con merecido orgullo, no exento de cierta complacencia, pudieran añadir – Y según todos los barómetros demoscópicos siempre figuran entre las instituciones más valoradas por los españoles.  – Permítanme servirles la noticia en bandeja, veamos un poco más detenidamente quién galardona  y qué más tienen en común los galardonados.

La Fundación Villacisneros, aparte del evocador nombre y el hondo significado que represente para su presidente, Iñigo Gomez-Pineda Goizueta, tiene un origen simbólico y unos claros objeticos. El origen hay que buscarlo en el histórico y emotivo atardecer del día 12 de enero de 1976, cuando los últimos militares que quedaban en Villacisneros, en el antiguo Sahara Español, arriaban por última vez la bandera de España y honraban “a los compañeros que en ese territorio rindieron el último servicio a la Patria.”   Lo expresa la fundación de esta manera “que no se arríe en ningún lugar de nuestra patria la bandera que nos cobija a todos, la única que nos proporciona el marco imprescindible para vivir en paz, libertad y prosperidad.”

Sus objetivos son la defensa de  las libertades individuales, los derechos humanos, el derecho a la vida, la igualdad de oportunidades, la justicia social y la solidaridad; basado todo ello en los valores que representa el humanismo cristiano. Para completar la ecuación, permítanme que de mi coleto añada que la Fundación Villacisneros se ha distinguido desde su fundación en el año 2007, por su defensa sin ambages ni dobleces de las víctimas del terrorismo.

Blanco y en botella. Sí, amigos. Además de las generales de la ley, esto tienen en común las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Guardia civil: Son las tres instituciones que masivamente acaparan la mayoría de las 858 víctimas de la banda asesina ETA. Y no, no nos enorgullece el dato. Nos enorgullece lo que subyace detrás de este hecho. La voluntad de servicio, la abnegación, el espíritu de sacrificio que se prolonga en nuestras familias, y un indiscutible amor a España y vocación de servicio a todos, repito a todos los españoles.

Los componentes de este blog, al tiempo que hacemos de este reconocimiento de las FAS y de los CFSE por la Fundación  Villacisneros nuestra noticia del día, queremos agradecer a la Fundación su decidida defensa de la unidad de España, de la igualdad entre todos los españoles y su lucha por el mantenimiento, contra viento y marea, de la memoria de las víctimas del terrorismo.

DIGNIDAD, JUSTICIA Y RECUERDO!

¡GRACIAS, FUNDACIÓN VILLACISNEROS!