Un Papa con una leyenda negra.

Perteneciente a la noble estirpe de los Borgia, el valenciano Rodrigo Borja tomará el nombre de Alejandro VI (1431-1503) al ser elegido como el 214 Papa de la Iglesia Católica (1492).

En 1456 fue nombrado cardenal, y ejercería como obispo de Barcelona y, más tarde de arzobispo de Valencia.

Al ser nombrado Papa en 1492, intrigas de poderosas familias italianas como los Medici o los Sforza lograron crear la “Leyenda negra de los Borgia” al ver como su influencia y poder disminuían.

Consiguió mantener la independencia del Papado y se encargó de arbitrar el reparto de América entre Castilla y Portugal por medio del Tratado de Tordesillas.

Fue un gran mecenas de las ciencias y las artes como lo demuestra la pintura de Tiziano representando al “obispo de Pafos, presentado por el papa Alejandro VI a San Pedro”.

Foto Museo del Prado