Tierras inhóspitas, frías y hostiles.

Pedro de Valdivia (1497-1553), conquistador, militar y explorador, funda Santiago de Chile en 1541. Después de destacar en las batallas de Italia, emprende rumbo al nuevo mundo y acompañará a Pizarro, extremeño como él, en la
conquista del imperio Inca.

Le encargaron que continuara con el descubrimiento y colonización de Chile, al mando de unos 150 españoles y varios cientos de porteadores indígenas. Fue difícil organizar aquella aventura a esas « tierras inhóspitas, frías y hostiles», tal y como los hombres de la época las consideraba. Muchos rehuían enrolarse en aquella hazaña de conquistar la tierra más desacreditada de las Indias. Su ímpetu le permitió llevar a cabo su expedición. Fueron pocos los que lograron atravesar el desierto de Atacama tras sufrir lo indecible, dejando abierto el camino, reconociéndose la ruta por los cuerpos yacentes que procedían de la expedición previa de Diego de Almagro. Durante las diferentes campañas y colonizaciones, fundaría las ciudades de la Serena, Concepción, La Imperial y Valdivia. Así afianzó la presencia y dominio español en Chile.

En 1541 recibió el título de Gobernador y Capitán General del Reino de Chile. Murió en combate tras la rebelión de los Mapuches en 1553 a los 56 años de edad.

Foto: Manuel Sanfuentes