La rendición de Breda y la caballerosidad española.

La rendición de Breda demostró la caballerosidad española tras la toma de la ciudad hacia los vencidos (1625).
En plena guerra contra los holandeses, Felipe IV nombro como jefe supremo de la expedición al gran estratega Ambrosio de Spínola al mando de los tercios con un ejército de 18.000 hombres.

La ciudad estaba fuertemente fortificada y defendida por una guarnición de 14.000 soldados al mando de Justin de Nassau. Sin embargo, el cerco y sitio a la ciudad fue una lección de estrategia militar.

Tras 11 meses de asedio, combates e intentos ingleses por enviar refuerzos hasta la ciudad, ésta se rindió. Los españoles reconocieron la heroicidad de los defensores y permitieron que la guarnición saliera formada en orden militar y con sus banderas al frente, momento que recoge la famosa pintura de Velázquez.

La entrevista fue un acto de cortesía, el enemigo fue tratado con caballerosidad y sin humillación.

Foto: Museo del Prado