Felipe II, el rey en cuyo imperio nunca se ocultaba el sol.

Fallece en el Monasterio de El Escorial el rey Felipe II (1527-1598).

Con él, el Imperio español alcanzó su máxima expansión; presente en los cinco continentes, desde las Filipinas, llamadas así por el rey, hasta la costa oeste del continente americano, de ahí que se dijese en la época que era un imperio “en el que nunca se ocultaba el sol”.

Modernizó y reforzó la Administración, cuyo control firme y cuidadoso explica que un territorio tan vasto y lejano como las Américas siguiera siendo español hasta el siglo XIX.
Erudito y apasionado por la ciencia creó la mayor biblioteca del mundo de su época en El Escorial.

Bajo su dominio, los nativos de América fueron considerados seres racionales, con un derecho natural a la vida, la libertad y la propiedad privada. Redujo la amenaza turca en el mediterráneo y mantuvo continuas luchas con ingleses, franceses y holandeses, generalmente con gran éxito.

La idea de la unidad religiosa marcó la política de Felipe II y tomó como centro de gravedad del Imperio la Península ibérica.
Foto Carmen Luengo San Jose